domingo, 5 de febrero de 2012

La Anunciación de Simone Martini





Es difícil hablar de características generales de la pintura gótica, pero podemos señalar las siguientes características:

- Las técnicas empleadas son : temple y óleo, en pintura sobre tabla, y el fresco en las pinturas murales.

- El dibujo tiene mucha importancia: delimita formas, marca modelados, crea ritmos compositivos..

- Importancia del modelado, desde tonos planos al juego de contraluces para dar volumen a las figuras

- La luz contribuye a destacar el volumen, pero en general no es una luz real y puede tener contenido simbólico


- El color es un elemento clave, se utiliza en gamas ternarias, con frecuencia es un colorido irreal lleno de contenido simbólico

- El interés por la perspectiva también evoluciona, aparece la preocupación por el espacio pictórico a partir del siglo XIV, con los pintores italianos y el gótico internacional

- La composición tiene muy en cuenta el eje de simetría, con los elementos orientados hacia el centro teórico del cuadro.

- Las formas de expresión reflejan un nuevo ideal estético hacia un naturalismo idealizado individual y expresivo, al igual que en la escultura.



                                                                      

La Anunciación trata de un tríptico pintado mediante la técnica del temple hacia la segunda etapa de la pintura gótica tambien conocido como Trecento con un estilo italo-gótico.
Fue realizada por Simone Martini con la colaboración de Lippo Memmi, ya que en una esquina del cuadro se encuentra plasmada la fecha y la firma de los autores pero se desconoce la parte de la obra que realizó cada uno, tras varias investigaciones se piensa que la parte central fue realizada por Simone mientras que el trabajo de Lippo sería poner color a las figuras de los santos y los profetas. Está considerada una de las obras maestras de la pintura gótica y una de las pinturas más influyentes del artista.
Fue pintada para la capilla de San Ansano en la Catedral de Siena, pero actualmente esta obra se exhibe actualmente en la Galeria degli Uffizi debido al mandato del Gran Duque Pedro Leopoldo de transportar a Florencia en 1799.
                                                                                                                       
                                                                                         

 

  

Utiliza como soporte la tabla la cual posee tres partes diferenciadas encasilladas formando un tríptico. En la parte central y más importante, mucho más alta que las laterales con unas dimensiones de 184 cm de alto por 114 cm de ancho, se encuentra representada La Anunciación mientras que en los compartimentos laterales con unas dimensiones de 105 cm de alto por 48 cm de ancho están representados San Ansano y Santa Margarita entre otras figuras que aparecen como los profetas Jeremías, Ezequiel...

El material utilizado en esta obra por Simone Martini es el temple realizado con clara de huevo o cola como aglutinante y un pincel pequeño que crea una pincelada ligera.

La Anunciación, trata el tema religioso de la aparición del Arcángel Gabriel a la Virgen, anunciándole que será madre de Dios. La expresión de la Virgen muestra un gesto de sorpresa, ya que no cree lo que la están comunicando.

La composición, está basada en la forma ya que los esquemas están expresados mediante las figuras.

En el dibujo se muestra el dinamismo y las emociones por lo que muestra una mayor realidad. La línea que se percibe en la obra, es muy fina y precisa, y sigue en todas las figuras un trazado curvo y en forma de "S" creando una mayor sensación de movimiento y volúmen, es decir, de realidad en cuerpos, ropajes, colores...

Observamos como color predominante en la obra, el oro el cual esta utilizado en toda la obra como primera capa, sobre el se pintan los demás colores. El oro gótico es el símbolo de la luz pura, la que está en contacto con lo divino, por eso el oro rodea la imagen de la virgen, ángeles y santos. Son seres alcanzados por la gracia divina. Cuanto más luminoso fuese un cuerpo, o lo que es lo mismo, cuanto más dorado, más se acercaría a lo divino.
Los colores restantes son los conocidos como primarios como el azul, rojo...

La luz es resultado de la utilización de formas y colores, en esta obra la luminosidad es creada por el color oro el cual crea también un sentido de espiritualidad y riqueza.

Por último analizamos la perspectiva de la que en esta obra percibimos pequeños puntos de segundo plano como en el florero central, las alas del ángel o el trono de la Virgen... Pero presciende de la profundidad puede ser debido al tratarse de un encargo para la capilla de San Ansano por lo que prefirieron los modelos tradicionales.
 


Los principales detalles de la obra son:

La tabla central y más importante con arcos apuntados polilobulados muestra el motivo principal de la obra, cuando el arcángel Gabriel llega del cielo para dirigir la salutación, la buena nueva a la Virgen, con las siguientes palabras: "ave Maria, gratia plena" donde le comunica que va a ser madre de Dios.

"Y entrando el ángel Gabriel a donde estaba, dijo, ¡Salve, muy favorecida!, el Señor es contigo: bendita tú entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese esta. Entonces el ángel le dijo: María, no temas porque has hallado gracia cerca de Dios. Y he aquí, concebirás en tu seno, y parirás un hijo, y llamarás su nombre Jesús. [...]. Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto?, porque no conozco varón. Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra; lo Santo que nacerá será llamado Hijo de Dios"




El ángel lleva un ramo de olivo como símbolo de paz y muestra un gesto como si estuviera hablando. Esta aparición debido a los plieges de su manto representa en el rostro de la virgen un gesto de sorpresa.








La Virgen posee en sus manos la Biblia por lo que estaría leyendo y en el momento que aparece el ángel, esta sorprendida retrocede formando una línea curva con un gesto de confusión.







En el medio de la representación hay un jarrón con flores blancas, símbolo de pureza o virginidad, y cubierto por el arco se halla la paloma que representa al Espíritu Santo rodeada por cabezas aladas de ángel. Sobre él podemos ver un medallón vacío, probablemente estuviese una imagen de Dios, formando así la Trinidad cristiana: Dios Padre, Espíritu Santo y el Hijo recién concebido.
      






El resto de medallones, sobre cada uno de los arcos que forman la obra, muestran cuatro profetas del Antiguo Testamento como Jeremías, Ezequiel, Isaías y Daniel. El más importante es el tercero, Isaías, que aparece sobre la Virgen portando el pasaje de la Anunciación: "Por tanto, el Señor mismo os dará señal: La Virgen concebirá y dará a luz un hijo"
                                                                  




        


El último dato a comentar son las figuras que aparecen a los laterales de la representación central, corresponden a San Ansano, patrón de Siena, y a una santa conocida como Santa Margarita o Santa Julieta. San Ansano era un noble sienés y se le suele representar con la palma del martirio y la bandera de la Resurrección, símbolo de la victoria sobre la muerte.











Otras obras importantes del artista son:

El Descendimiento de la cruz

Sagrada Familia


La temática religiosa, y en menor escala también la profana

sábado, 31 de diciembre de 2011

El claustro de Santo Domingo de Silos



Santo Domingo de Silos se encuentra en la provincia de Burgos, es una pequeña población que creció alrededor del monasterio que le da nombre.
Este monasterio y sus zonas románicas, representan una de las obras más grandiosas del arte medieval europeo.



El monasterio de Santo Domingo de Silos fue construido en época visigoda, aunque su esplendor llegó en la segunda mitad del siglo XI con el mandato de Santo Domingo quién comenzó con la reconstrucción del monasterio . En el siglo XVIII la iglesia románica fue destruida y reconstruida por el arquitecto Ventura Rodríguez en estilo neoclásico, pero el claustro sobrevive sin ser prácticamente reconstruido.
 





El claustro consta de una planta cuadrada irregular, formada por dos pisos, los cuales estan a su vez formados por catorce arcos por crujía en el lado oriente y poniente y norte y sur sumando dos más, en total sesenta arcos que depositan su peso sobre sesenta y cuatro columnas con diferentes capiteles, bancos y pilares, además posee un patio con un famoso ciprés del cual cuentan ser una señal de dirección indicando a los mortales cuál ha de ser su camino, tras peregrinar por el claustro. Este ciprés ha sido objeto de alabanza para muchos poetas como veremos más adelante.

  esta constituido por dos épocas: las galerías Oriente y Norte son de la segunda mitad del siglo XI mientras que las galerías Sur y Poniente pertenecen al siglo XII. Esta formado por arcos de medio punto con columnas separadas y sustentandas por capiteles con sus cestas muy separadas. Algunos capiteles han sido reformados y muestran una R para diferenciarlos, todos son de temas muy variados como monstruos y seres fantásticos enredados, vegetales o animales, con una clara intención bíblica. A continuación, veremos varios ejemplos de capiteles de la zona norte, este, oeste y sur:
El piso inferior


HUIDA A EGIPTO
Huida a Egipto

LEONES ENREDADOS EN LAZOS VEGETALES
Leones enredados

AVES PICANDOSE LAS PATAS
Aves picandose las alas



El piso superior


SIRENA-PAJARO DEL SEGUNDO MAESTRO
 Sirenas

LEONES DE BULTO REDONDO
Leones de bulto redondo

fue construido a finales del siglo XII, con una decoración similar al inferior pero con un estilo totalemente diferente. Este piso es una zona de clausura solo apta para monjes, aunque se pueden observar algunos capiteles con la misma temática que los del inferior como el de las arpías y otros totalmente diferentes como el de las cabezas coronadas. Estos son unos ejemplos de ello:
A parte de los capiteles debemos mencionar los relieves de esquinas o manchones realizados por el primer maestro de Silos, componen seis escenas de la bíblia que analizaremos a continuación: El Sepulcro y la Resurrección y el Descendimiento ; los Discípulos de Emaús y la Duda de Santo Tomás ; y la Ascensión y el Pentecostés.
En la parte noroeste encontramos un relieve que representa la colocación de Cristo en el Sepulcro y su Resurrección. En este relieve podemos encontrar diferentes frases que resúmen la intención de esta representación.



También en la parte norte encontramos el Descenso de la cruz de Cristo observamos como en todos un arco de medio punto que cubre las figuras, en el aparecen Juan, Nicodemo y María quienes le acogen a pesar del drama de una muerte.



Otro relieve es el episodio del encuentro de Cristo con los discípulos de Emaús. En él, las tres figuras esculpidas están en movimiento, Cristo es representado con unas dimensiones superiores a las de los otros dos personajes, indicando así su superioridad jerárquica.


La Duda de Santo Tomás



Y por último las dos escenas que se muestran son: La Ascensión de Cristo a los Cielos, donde el autor quiere mostrar tres niveles de profundidad: la parte inferior con siete apóstoles la intermedia con seis y la superior con el rostro de Cristo, donde su centra nuestra vista como el punto clave que está subiendo a los cielos.

LA ASCENSIÓN DE CRISTO. LADO SUR DEL ANGULO SURESTE

Y también el relieve de Pentecostés, parece una continuación de la Ascensión de Cristo, sigue mostrando las dos filas de apóstoles con dos ángeles que muestran la abertura del cielo para que aparezca la mano de Dios y pueda bendecir.

RELIEVE DE PENTECOSTÉS
 
muestra en la enjunta dos mujeres y dos hombres tocando instrumentos como celebración ante la Resurrección de Cristo, aunque el episodio principal es la conocida anécdota que protagoniza Tomás, uno de los discípulos de Cristo, el cual no creía que sus compañeros habían visto al maestro. Jesús le ofrece su costado para que compruebe sus heridas, demostrando que ha resucitado, demostrando así su divinidad.
Estos dos pisos fueron construidos por varios maestros aunque los que destacaron fueron dos:

El Primer maestro se centra a finales del siglo XI y se caracteríza por la separación de sus columnas debído a la dimensión de sus bases. Se encargó de la representación de los machones de la Ascensión, Pentecostés, Resurrección, Descendimiento, Discípulos de Emaús y Duda de Santo Tomás además trabajó los capiteles de las crujías este y norte, y algunas de poniente que no terminó.

El Segundo Maestro trabajó hasta la mitad del siglo XII repitiendo o acabando alguna obra del primero pero con menos originalidad y más realismo en sus esculturas de fieras. Su obra se encuentra en los capiteles de la crujía sur y de poniente. Su principal característica al contrario que el primer maestro es que las columnas se encuentran adosadas y hay variedad de temas en sus basas.

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Para finalizar esta presentación, como mencioné anteriormente, el ciprés del monasterio de Silos ha sido fuente de inspiración para varios poetas, un ejemplo de ello es este poema de Gerardo Diego:

A Ángel del Río

Enhiesto surtidor de sombra y sueño
que acongojas el cielo con tu lanza.
Chorro que a las estrellas casi alcanza
devanado a sí mismo en loco empeño.

Mástil de soledad, prodigio isleño,
flecha de fe, saeta de esperanza.
Hoy llegó a ti, riberas del Arlanza,
peregrina al azar, mi alma sin dueño.

Cuando te vi señero, dulce, firme,
qué ansiedades sentí de diluirme
y ascender como tú, vuelto en cristales,

como tú, negra torre de arduos filos,
ejemplo de delirios verticales,
mudo ciprés en el fervor de Silos.